Da tiempo a la adaptación

Dormir, comer suficiente y alternar las cargas no son detalles decorativos. Son las condiciones que hacen posible sostener el entrenamiento durante meses y años.

Cuando el cansancio se acumula, reducir volumen o intensidad durante unos días puede ser una decisión inteligente, no una derrota.

Escucha señales, no excusas

Distingue entre la incomodidad normal de trabajar y el dolor persistente que altera tu movimiento. El objetivo no es demostrar resistencia a cualquier precio, sino entrenar con continuidad.

Si una molestia no mejora o empeora, consulta a un profesional sanitario.